

Nadie está preparado
lusión, vértigo, nervios y un miedo que no le cuentas a nadie. Y cuando lo ves por primera vez, el mundo cambia.
Tú cambias.
De repente eres el que responde 450 preguntas seguidas. El que no sabe muy bien qué está haciendo, pero haría cualquier cosa para que ese pequeño ser sea feliz.
Tú, amigo mío, eres Héctor.



